Un baño no se presupuesta por WhatsApp. La visita sí se cierra.
Nadie serio da un precio de reforma sin ver la vivienda, y el cliente lo sabe. Lo que decide quién se lleva el trabajo es quién contesta y quién va a medir primero. Zatio responde en segundos, filtra lo que no encaja y deja la visita puesta en tu agenda.
Por qué se pierden reformas antes de empezar
Estás en una obra, no en el móvil
Las consultas entran a media mañana y por la tarde, justo cuando no puedes parar. Devolver la llamada a las nueve de la noche, cuando ya han hablado con otros dos, es tarde.
«¿Cuánto me cuesta reformar el baño?»
No se puede contestar en serio sin verlo, pero el silencio pierde al cliente. Un rango honesto con su criterio — y explicando de qué depende — convierte mucho más que un «hay que verlo».
Vas a medir a quien no iba a contratar
Presupuestos gratuitos a gente que compara diez, que no tiene el dinero o que quiere algo fuera de tu zona. Cada visita de esas es media jornada que no factura.
Lo que hace Zatio en una empresa de reformas
Da rangos, no cifras inventadas
Los rangos que tú hayas definido — por tipo de reforma y metros — y explica de qué depende el precio final. Nunca improvisa un número ni compromete un presupuesto.
Filtra antes de que salgas de casa
Zona, tipo de obra, plazo y si tiene presupuesto aproximado en mente. Lo que no encaja se descarta con educación en vez de con una visita perdida.
Pide fotos
Una foto del baño o de la cocina cuenta más que diez mensajes. El cliente la manda por WhatsApp y queda en la ficha antes de que vayas.
Agenda la visita de medición
En tu calendario real, con la dirección y el resumen escrito. Llegas sabiendo qué vas a ver.
Avisa de lo urgente
Una fuga, un seguro que corre plazo o una obra que empieza en dos semanas se marca y te llega al momento.
Recupera al que no cerró
En reformas la decisión tarda semanas. Un seguimiento discreto a los que pidieron presupuesto y no volvieron recupera trabajos que ya dabas por perdidos.
Preguntas frecuentes
¿Puede dar un precio de reforma?
¿Y si el cliente insiste en un precio cerrado?
¿Funciona si trabajamos por zonas?
¿Recibe las fotos que manda el cliente?
¿Cuánto tarda en estar funcionando?
Que la visita se cierre mientras estás en la obra
Quince minutos para ver cómo responde a una consulta real de las que te llegan. Si no te encaja, te lo decimos.