Son las 20:40 de un jueves. El instalador cierra la última visita, abre el móvil y tiene once mensajes sin leer. Nueve preguntan lo mismo con palabras distintas: si eso lleva ayuda, de cuánto, y cuándo se cobra. Uno escribe desde Valladolid, otro desde Bilbao, otro desde un chalet que todavía está en obra. Contesta a los tres primeros desde la furgoneta, de memoria, con lo que recordaba de una convocatoria del año pasado.
No es un problema de conocimiento. Es un problema de distribución de un conocimiento que caduca.
La misma pregunta tiene diecisiete respuestas correctas
Si miras lo que la gente escribe de verdad en Google, la palabra «aerotermia» casi nunca va sola. Va pegada a una comunidad autónoma y a un año: ayudas aerotermia 2026 andalucía, …comunidad valenciana, …galicia, …euskadi, subvencion aerotermia cyl, ayudas aerotermia navarra 2026. Son sugerencias reales del autocompletado de Google en España, consultadas el 1 de agosto de 2026.
Ese es el hallazgo, y explica el buzón: la misma pregunta tiene diecisiete respuestas correctas distintas, y cuál toca depende de un dato que el cliente no da hasta que se lo pides.
Hay un segundo bloque de búsquedas que ni siquiera va de subvenciones, va de Hacienda: deducción irpf aerotermia 2026, como desgravar aerotermia, subvencion aerotermia declaracion renta. Son dos vías distintas, con requisitos distintos, y el cliente te las mezcla en el mismo mensaje. Y un tercero de casos límite: obra nueva, cambio de caldera, solo ACS. Justamente los que peor se contestan de memoria.
El contenido que hay envejece en semanas
Tres hechos, comprobables uno a uno.
Uno: la gente busca por su nombre un programa cerrado hace dos años y medio. ayudas next generation aerotermia sigue siendo sugerencia viva en 2026. El RD 477/2021 —cuyo Programa 6 eran las renovables térmicas en vivienda— cerró el plazo de solicitudes el 31 de diciembre de 2023, y la vigencia de los programas terminó el 31 de julio de 2024 (artículo 4, en la redacción del RD 1178/2023). El IDAE ya lista PREE y PAREER entre las convocatorias cerradas. Cualquier página que hable hoy en presente de «las ayudas Next Generation» está mandando gente a una puerta tapiada.
Dos: la deducción del IRPF cambió de base legal tres veces en cuatro meses. Está en el historial de modificaciones de la disposición adicional 50ª de la Ley 35/2006, en el texto consolidado del BOE. El RDL 16/2025 la prorroga; el Congreso lo deroga el 27 de enero de 2026; el RDL 2/2026 vuelve a prorrogarla; el Congreso lo deroga otra vez el 26 de febrero; y el RDL 7/2026, de 20 de marzo, la prorroga de nuevo. Esta última sí aguanta. Un detalle que vale por sí solo: la deducción vive hoy dentro de un decreto titulado Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio (artículo 36). Nadie que no lea el BOE puede seguir ese hilo. Traducido: cualquier artículo escrito entre diciembre y marzo afirma algo que ya no es cierto.
Tres: el marco nuevo no usa tu vocabulario. En el RD 326/2026, de 22 de abril, que aprueba el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, no aparece ni una sola vez la palabra «aerotermia», ni «bomba de calor». La ayuda se ancla al ahorro medido de energía primaria no renovable, no a la tecnología. Quien busque su producto por el nombre, no lo encuentra.
El hueco, entonces, no es explicar la subvención. Es mantenerla explicada. Un PDF, un artículo o una plantilla de WhatsApp que liste importes nace caducado.
Lo que sí puedes contestar hoy sin equivocarte
Hay una capa estatal, estable durante 2026 y comprobable en el consolidado de la Ley 35/2006 (BOE, actualizado a 29 de abril de 2026). Esa se contesta sin miedo:
- 20 % por obras que reduzcan al menos un 7 % la demanda de calefacción y refrigeración. Base máxima de 5.000 € al año.
- 40 % si se reduce al menos un 30 % el consumo de energía primaria no renovable, o se alcanza clase A o B. Base máxima de 7.500 € al año.
- 60 % en rehabilitación energética de edificio completo: 5.000 € anuales, arrastrables cuatro ejercicios, con tope acumulado de 15.000 €.
- Las dos primeras llegan hasta el 31 de diciembre de 2026; la tercera, hasta el 31 de diciembre de 2027.
- En efectivo no deduce nunca. El texto es explícito: no dan derecho a deducción las cantidades satisfechas «mediante entregas de dinero de curso legal». Tarjeta, transferencia, cheque nominativo o ingreso en cuenta.
- Hay que restar de la base lo subvencionado, o lo que vaya a serlo por resolución definitiva.
- El certificado energético previo sirve si no han pasado más de dos años entre su expedición y el inicio de las obras.
Ese último punto es el que más dinero cuesta y el que peor se avisa. La deducción compara un certificado de antes con uno de después. Si nadie emitió el de antes, se acabó. No hay conversación posterior que lo arregle. Eso se avisa antes de la obra o no se avisa.
Las seis cosas que tu respuesta automática tiene que negarse a contestar
Aquí se rompen casi todos los bots del sector: contestan igual de rápido lo que saben y lo que no.
- Cuánto le va a tocar. Depende de la convocatoria autonómica vigente ese día en esa comunidad. Una cifra suelta es una cifra inventada.
- Si es elegible. Depende de datos que el cliente suele tener mal: obra nueva terminada o en construcción, régimen de tenencia, si ya cobró fondos públicos por lo mismo.
- Rescatar un certificado previo que no se hizo. Ver arriba. Eso no lo arregla ninguna conversación.
- Si la ayuda tributa. La exención de la DA 5ª.4 de la Ley del IRPF es una lista cerrada de decretos: RD 477/2021, RD 853/2021, RD 691/2021 y RD 737/2020. Una ayuda autonómica propia que no cuelgue de ninguno no está amparada. Eso lo mira un asesor con la resolución delante.
- Si quedará presupuesto. Las convocatorias van hasta agotar fondos.
- Cuándo se cobra. Los plazos de resolución y pago los pone cada convocatoria. Prometerlos por escrito es fabricar una reclamación.
Lo que sí puede hacer una respuesta de primera línea, y no es poco: contestar a la hora a la que entra el mensaje, preguntar en qué comunidad estamos, decir qué está abierto y qué está cerrado hoy, avisar del certificado previo antes de que sea tarde, recoger los cuatro datos que necesita el técnico y dejar la visita agendada. Y decir «esto te lo confirma el técnico» sin adornarlo.
Cómo se monta para que no se pudra
La receta es aburrida y por eso funciona: que la respuesta correcta viva en un sitio y salga bien en los cuarenta casos.
- Una ficha por comunidad, con fecha de revisión. Tres campos: qué está abierto, qué está cerrado, qué piden para entrar. Si la ficha no tiene fecha, no sirve.
- La primera pregunta es la provincia, antes de cualquier cifra. La segunda, si es reforma u obra nueva.
- El aviso del certificado previo, siempre, en el primer contacto. Es el único dato que caduca por el lado del cliente.
- Los cuatro datos del técnico recogidos en la propia conversación: qué sistema hay ahora, superficie, suelo radiante o radiadores, y si la vivienda está habitada.
Un apunte de costes, porque suele sorprender: contestar por WhatsApp dentro de la ventana de 24 horas no tiene coste de plataforma. Desde el 1 de julio de 2025 Meta cobra por mensaje y solo cobra las plantillas; los mensajes que envía el cliente no se cobran, y dentro de esas 24 horas los que no son plantilla son gratis, según su propia documentación de precios. Lo caro es reabrir la conversación fuera de plazo. Si quieres el detalle de cómo funciona esa factura, lo desglosamos en WhatsApp Business API: qué es y cuánto cuesta.
Dónde entra Zatio
Zatio es un agente de IA que atiende WhatsApp y el chat de la web: pregunta la provincia antes de dar cifras, avisa del certificado previo, recoge los datos que necesita el técnico y deja la visita agendada. Lo que no hace, a propósito, es decirle a nadie cuánto va a cobrar de subvención. Si quieres verlo contra tus propios casos, aquí está el producto.
Esto es divulgación, no asesoramiento fiscal. Para decisiones concretas —deducción aplicable, tributación de una ayuda, plazos— habla con un profesional que pueda mirar tu expediente.